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El Significado de los Impuestos

Cámara de Diputados en México

La ironía de la frase de Juárez es que es aquí donde más se violan s derechos de los mexicanos, como el derecho a la propiedad,

Los impuestos. Tema que, estoy seguro, genera más discusiones entre amigos y familiares que el fútbol o la telenovela de las 10. Pregúntale a cualquier ciudadano “de calle” y te dirá que son excesivos y que solamente benefician a la clase política (y a sus cuates). Pero pregúntale a cualquiera en la clase política y los ven desde una “labor patriótica” hasta como una forma de “reducir la pobreza“.

Pero, ¿qué son los impuestos? ¿En verdad son nuestra labor patriótica? Lee el resto de esta entrada

3 Mitos del Capitalismo Que se Niegan a Morir

Capitalism Is The Crisis

(Photo credit: EnvironmentBlog)

El Capitalismo. Es como aquella tía segunda que ni siquiera conoces, pero que toda la vida has oído que es mala. Muchos la odian, pero pocos la conocen. Curiosamente, aquellos que en verdad conviven con ella no imaginan su vida sin ella.  Lee el resto de esta entrada

#300Garabatos – ¡Basta!

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En la sociedad mexicana se percibe cierto sentido de hartazgo. Manifestaciones, reales y virtuales, demuestran con tremenda fuerza lo que ya no se quiere.
Se manifiesta contra el gobierno, instituciones, delitos, e incluso ya contra candidatos.
¿Por qué?
En mi opinión, estas expresiones son el síntoma de una enfermedad que achaca a México desde hace décadas: el síndrome del “alguien más”.
Alguien más tiene que acabar con la corrupción.
Alguien más tiene que acabar con el desempleo.
Alguien más tiene que no votar por X o Y candidato.
Alguien más. Siempre alguien más. Y si es papá gobierno o algún mesías presidencial, mejor.
¿Cuál es la cura? Crear la solución, trabajar por ser mejores. Trabajar por lo que queremos todos los días, en vez de gritar contra lo que no queremos por unas horas.
Sí, criticar y denunciar la corrupción, pero también dejar de ser corruptos.
En pocas palabras: tomar responsabilidad por nuestras vidas, no esperar que el gobierno/presidente/jefe/alguien resuelva aquello que nos incomoda o afecta.
Desde luego, las autoridades tienen sus obligaciones, pero el momento que como país empecemos a depender más del gobierno que de nosotros mismos será el momento que perdamos nuestra libertad.
Y será muy difícil recuperarla.

Freedom through Blogging

I started blogging almost three years ago. Before doing it, I didn’t know that anybody could do it. I thought that it was expensive and reserve for only “a few”.

I didn’t “get blogging” right away (even though I read a lot of websites –that I didn’t know were blogs, by the way) so  one day I created a free account and started writing a small post here and there. Then, something started to happen.

I started to receive questions from readers. And that’s when I got it. People from countries thousands of miles away were finding what I had to say relevant enough that they started asking me for advise. To Me! I couldn’t believe it. Before that I thought that only “experts” were the ones that received the questions, let alone being read around the world.

Then I started to blog more and more often. I’m not even at 100 posts yet, and I’m still hosted at wordpress.com

By blogging, I’ve learned to value and taking myself more seriously.

By blogging, I’ve learned that anybody can make a dent in the world, even if his/her world is 200 people.

By blogging I’ve learned that if I want to be read, all I have to do is write.

By blogging I’ve learned that I don’t have to wear any masks (or suits) to create an impact.

But, most importantly, by blogging I’ve learned to tackle on some fears that had been haunting me for years.

Blogging has opened doors that I never thought I could open. I have received job offers, consulting requests and I have met incredible people, even if only through the keyboard (and sometimes phone and webcam).

The cool part is that none of that would have happened if I continued to be just a blog reader. I had to create, to give myself.

This post is in celebration of the release of “Freedom is Blogging in Your Underwear”, by one of my favorite authors, Hugh Macleod.

Thank you Hugh.

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Empecé a bloguear hace casi tres años. Antes de hacerlo, no sabía que cualquiera podia hacerlo. Pensaba que era algo caro y reservado para “unos cuantos”.

No entendí lo que era bloguear  de inmediato (a pesar de que leía muchos sitios que no sabía eran blogs), pero aún así abrí una cuenta gratuita y empecé a escribir un post de vez en cuando.

Luego empecé a recibir preguntas de mis lectores. Y ahí fue cuando lo entendí. Gente de países a miles de kilometros encontraban lo que yo tenía que decir lo suficientemente relevante como para preguntar mi opinion. ¡A mi! No podia creerlo. Antes de eso pensaba que sólo los “expertos” eran los que recibían las preguntas, y los que eran leídos alrededor del mundo.

Luego empecé a escribir más. Y más seguido. Todavía no llego a 100 “posts”, y mi blog sigue en wordpress.com

Al bloguear, he aprendido a valolarme y a tomarme más seriamente.

Al bloguear, he aprendido que cualquiera puede hacer un cambio en el mundo, aunque su mundo sean solamente 200 personas.

Al bloguear, he aprendido que si quiero ser leído, lo único que tengo que hacer es escribir.

Al bloguear, he aprendido que no tengo que usar ninguna mascara (o traje) para tener un impacto.

Pero, quizá lo más importante, al bloguear he aprendido a lidiar con miedos que he tenido por varios años.

Bloguear me ha abierto puertas que nunca pense que yo podría abrir. He recibido ofertas de trabajo, solicitudes de consultoría, y he conocido a gente incredible (aunque sea solamente a través del teclado, y ocasionalmente teléfono y webcam).

Lo interesante de todo esto es que nunca habría pasado si me hubiera quedado meramente como un lector de blogs. Tuve que crear, darme a mi mismo.

Este post es en celebración del lanzamiento de “Freedom is Blogging in Your Underwear”, de uno de mis autores favoritos, Hugh Macleod.

Gracias Hugh.