Archivo del sitio

¿Cuál es la diferencia entre “Caro” y “Valioso”?

caro

Algunas  veces, cuando estamos decidiendo entre comprar o no comprar algún producto o servicio, decidimos no hacerlo porque “está muy caro”. Es probable que en tu cartera tengas dinero de sobra para comprar ese artículo, lo consideraste “caro” y no lo compraste.

Otras veces, en la misma situación, compras algo y cuando le dices a un amigo cuánto te costó, su respuesta puede ser “¡Está carísimo! ¡Yo no habría gastado XYZ en eso!”.  Aunque a tu amigo le parezca muy caro, a ti te pareció una excelente compra y estás satisfecho.

¿Cuál es la diferencia?

En ambos casos, usaste tu escala de valores para determinar lo que es importante.

Déjame te pongo un par de ejemplos.

Me disgusta mucho pagar por Valet Parking. Así sean menos de $100 pesos,  yo prefiero estacionarme unos cuantos metros más adelante que pagar ese dinero para que alguien estacione mi coche. Habrá quien diga que es muy barato y que es conveniente, pero para mí no lo es, por lo que prefiero no pagarlos.

Por otro lado, hace un par de meses pagué cerca de $6,000 pesos en una semana de pensión para mis perros. Habrá quien diga que estoy loco, pero para mí, mis perros son casi como mis hijos, por lo que no dudé esa cantidad a cambio de la tranquilidad de saber que los dejé en buenas manos.

Pero, mucho cuidado: No caigas en la trampa de que “necesitas” un automóvil de un millón de pesos para ir del Punto A al Punto B. Cuando estés tomando una decisión de compra, analiza qué es lo que estás comprando y si en realidad es importante para ti.

Cuando compras un auto de un millón de pesos (o una pensión canina por $6,000) estás satisfaciendo una necesidad emocional. Determina cuál es y entonces toma la decisión de comprarlo o no. Hay quien hace compras excesivas por venganza/despecho/enojo/soledad para, después de cierto tiempo, volver a caer a ese vacío. En esos casos, es más importante identificar esas emociones y buscar tratarlas que simplemente vaciar tus bolsillos con distractores emocionales.

Anuncios

¿Ahorrar o Pagar Deudas?

Esta es una de las preguntas que recibo con mayor frecuencia, generalmente surge cuando se reciben fondos de ahorro, reparto de utilidades o ingresos más allá de lo normal. No existe respuesta universal, pero sí algunos principios que te pueden ayudar a tomar una decisión más informada.

Ahorra Si:
-Tus deudas son manejables y tienen una tasa de interés muy baja (por ejemplo, menor al 5%).
-Tu única deuda es tu crédito hipotecario.
-No tienes un fondo de emergencia. Considera construir uno de al menos dos meses de sueldo.

Paga Deudas Si:
-Tienes un balance en tus tarjetas de crédito mayor al 30% de tu línea de crédito disponible (es decir, si tu límite sin $150,000 pesos y tienes un balance mayor a $30,000, por ejemplo).
-Financiaste tu coche y aún no lo acabas de pagar.
-Tienes cualquier deuda que no sea el crédito de tu casa.

Como dije al inicio, no hay reglas universales, pero espero estas ideas te sean útiles.

La relación con el dinero: ¿Cómo es la suya?

Este artículo se publicó originalmente en la edición de Febrero de 2011 de la revista Ser Empresario, que se distribuye mensualmente en el estado de Chihuahua y en El Paso, Texas.

Febrero es un mes en el que se acostumbra tomar un momento y dar un regalo simbólico a las personas importantes en nuestras vidas. Por razones mercadológicas o por lo que guste, Febrero es el “mes del Amor y la Amistad”.

Esta columna analizará una de las relaciones más importantes y que, sin embargo, es rara vez tomada en cuenta: la relación con el dinero. Lee el resto de esta entrada

El Tabú del Dinero

El Dinero. Todos los días lo usamos: lo ganamos y lo gastamos. Es necesario para adquirir desde un chicle hasta una casa y, sin embargo, en ningún lugar aprendemos a manejarlo eficientemente (mas que a simple prueba y error); es más, es un tema del que evitamos hablar.

A mi me pasó. Seguramente a ti también: Tan pronto empecé a trabajar (mi primer empleo fue como maestro en una pequeñísima escuela de computación) gastaba mi dinero en todo lo que quería (en ese entonces eran juegos de Xbox). No me preocupaba por ahorrarlo para otra cosa que no fuera comprar algo más grande. Lee el resto de esta entrada