El Significado de los Impuestos

Cámara de Diputados en México

La ironía de la frase de Juárez es que es aquí donde más se violan s derechos de los mexicanos, como el derecho a la propiedad,

Los impuestos. Tema que, estoy seguro, genera más discusiones entre amigos y familiares que el fútbol o la telenovela de las 10. Pregúntale a cualquier ciudadano “de calle” y te dirá que son excesivos y que solamente benefician a la clase política (y a sus cuates). Pero pregúntale a cualquiera en la clase política y los ven desde una “labor patriótica” hasta como una forma de “reducir la pobreza“.

Pero, ¿qué son los impuestos? ¿En verdad son nuestra labor patriótica?

Los impuestos han existido desde que han existido gobernantes. Es más, si siquiera Jesucristo se salvó de pagarlos. Ya en tiempos más modernos, en la Nueva España había al menos 20 tipos de impuestos, todos orientados a llenar las arcas de la corona española.

Si bien hubo épocas en que los impuestos existían para pagar un propósito específico (como una guerra, por ejemplo), en la actualidad (y conforme ha crecido el tamaño del gobierno) cada vez se usan para pagar más y más productos y servicios. Se podría decir que son una forma de recordarle a los ciudadanos que el gobierno tiene poder sobre ellos y sus bienes.

¿Cómo surge un impuesto? En un gobierno democrático (como el que se supone que tenemos), los impuestos se proponen en el poder Ejecutivo o Legislativo, y si son aprobados por la mayoría, se turnan al Presidente para que promulgue la ley que los incluye.

La palabra clave en ese proceso es “mayoría”. ¿Quiénes son los más afectados por las mayorías? Las minorías. ¿Cuál es la minoría más importante? El individuo.

Entonces, el gobierno se colude para tomar parte de la propiedad de sus gobernados. Imagina nada más. A una tasa de 30% en el ISR, quiere decir que por cada 30 días de trabajo, nueve de ellos se van directo al gobierno. Y esto sin contar tu contribución al INFONAVIT, al IMSS, (y la tu empleador), el IVA y IEPS en los productos que compras, y tantos otros impuestos más. Y, por supuesto, mientras más ganas, más tienes que pagar.

¿Por qué? Porque es lo que la mayoría quiere, porque es lo mejor para “el país”, o, al menos, lo mejor para el gobierno en turno. Quizá pienses que los Diputados y Senadores no representan al “pueblo” y que usan su poder para “abusar” de la población. Pues, diré que te equivocas. Por décadas, “el pueblo” ha aprendido que “los ricos” son los culpables de todo el mal que aqueja al país. En escuelas de Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas se enseña el odio a “los ricos” y los beneficios de “redistribuir” la riqueza. En el resto del país, los niños aprenden que el ser “rico” equivale a ser delincuente, a ser “tranza”, a abusar de los demás.

En muchas Universidades se enseña que la riqueza debe ser “redistribuida” (sinónimo de “confiscada a unos y repartida a otros), olvidando que la riqueza no es un bien limitado, sino que se construye y crece. O, ¿a quién le robaste (hiciste menos “rico”), querido lector, para comprar el aparato en que esas leyendo esto? ¿A quién le robó Steve Jobs que en menos de seis años luego de fundar Apple estaba valuada en mil millones de dólares?

Entonces, es natural que “el pueblo” vote por gobernantes que prometen quitarle a los ricos para darles “mejores” servicios (escuelas, hospitales, pensiones, etc.), Pero se les olvida un detalle: Mientras más promesas hace el gobierno, este tiene que subir los impuestos a gente cada vez menos “rica” para poder para por todas las promesas. De pronto, como está sucediendo ahora, los mayores el incremento en impuestos llegó a la clase media.

Lo que me recuerda la historia de Robin Hood. Contrario a lo que muchos piensan, Robin Hood, no le robaba a los “ricos”, sino a los recaudadores de impuestos, para regresarle a los “pobres” algo de lo que los recaudadores les habían quitado.

¿Qué hacer? Exigir a los gobernantes. Informarse, participar, y, sobre todo, elegir gobernantes que se comprometan a reducir impuestos. Diría que la solución es una “revolución”, pero tengo la certeza de que una revolución en México sólo traería un gobierno socialista, y sucedería lo que estamos viendo en Venezuela.

Publicado el 03/03/2014 en Economía y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. 2 comentarios.

  1. ramon Olivares

    Estas muy equivocado, los impuestos deben ser progresivos y en México la mayor carga la llevan los asalariados no los que mas ganan, ahora te preguntaría ?que avance o uno innovación tecnológica han realizado Emilio Azcárraga o Carlos Slim? Yo te contesto, estar muy cerca de los gobernantes en turno y recibir bienes públicos para su usufructo y no pagar lo justo por ello.

    • Creo que me faltó claridad. ¿Dónde está la justicia en expropiar más de su propiedad a unos que a otros (independientemente de quien sea). Eso no es justicia, es envidia.
      Justicia sería que todos pagaran la misma tasa fiscal, no unos menos que otros.

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