Cuando lo “Malo” es “Bueno”

image

Desde niños, aprendemos que aquello que nos hace sentir bien (alegría, dicha, etc.) es “bueno”, mientras que lo que nos hace sentir mal es “malo”.
Así, vivimos juzgando todo lo que pasa en nuestra vida bajo esa simple óptica.

Si repruebas un examen, te despiden de tu trabajo o pierdes tu vuelo, maldices, te enojas y culpas a quien creas conveniente.
Si, por el contrario, eres promovido en tu trabajo, gana tu equipo favorito o te encuentras  con la calle libre tráfico en la mañana probablemente sonrías y tu día luzca mejor.
Sin embargo, hay un problema serio con vivir bajo esta lógica: vives juzgando tu vida sobre lo que sientes en ese momento.
Me explico.
Cuando vives de esa manera, te estás convirtiendo en víctima de tus circunstancias, estás determinando tu estado de ánimo, y muchas veces incluso tus decisiones, por lo que “te pasa”.
Al hacer esto, le das el poder sobre tu persona a un avión retrasado, a un equipo deportivo que ni sabe que existes o a la calle vacía; es decir, reduces  tu valor personal y lo pones por debajo de lo que te pasa.

¿Notas lo tremendo de esto?

Y, no sólo eso, sino que, muchas veces, es gracias a lo que de momento parece “malo” que la gente sale de su zona de confort y se motiva a seguir adelante.

De seguro conoces la historia del hombre que perdió su vuelo por una moneda que no encontraba en su bolsillo. Por más que buscaba qué era lo que activaba el detector de metales del aeropuerto, no la encontraba, hasta que fue demasiado tarde y su vuelo había partido.

Al momento de perder su vuelo el hombre se enojó, gritó y salió de sus cabales. Pero luego todo eso se convirtió en júbilo cuando se dio cuenta que ese vuelo fue víctima de un atentado terrorista.

¿Notas lo peligroso de la naturaleza reactiva?

Pero entonces,  ¿cuál es la alternativa?

La alternativa es ser dueño de tus emociones, controlarlas, y darte cuenta de que, en realidad, nada en tu vida es “bueno” o “malo”, sino que simplemente “es”.
Por ejemplo, el hecho de que el sol brille no lo hace bueno o malo, simplemente sigue brillando. Lo mismo con los desastres naturales, las crisis financieras o los problemas personales. Simplemente son.

Remover los juicios en tu vida, (junto con actuar con conciencia, como lo discutí en el último post) es uno de los pasos esenciales para alcanzar la verdadera libertad. Seguro, no será fácil;.a final de cuentas llevas toda tu vida enjuiciando lo que pasa. Pero, ¿acaso no vale la pena el esfuerzo para lograr ser libre?

Publicado el 06/05/2012 en Garabatos, Lecciones de Vida y etiquetado en , , , , , . Guarda el enlace permanente. 3 comentarios.

  1. ¡Bien dicho Miguel! El problema es que nos pasamos la vida “juzgando” a todos y todo a nuestro alrededor. El ser humano tiene tendencia a no ser responsable de sí mismo y por lo tanto su juicio siempre será contrario (“malo”) pues es otro o algo ajeno a él el responsable. Esto me recuerda a Jesús de Nazareth (un hombre inmensamente feliz) diciendo: “..no vine a juzgar, vine a salvar..pero sólo a aquellos que quieran ser salvados..”

  2. Me gusto mucho tu reflexion, porque a veces se dice hay que ver siempre el lado positivo de las cosas, y eso no funciona, creo que como bien mencionas hay que ver las cosas como son, alguna situacion no tiene porque ser buena o mala, solo es y eso realmente nos dara la libertad y nos librara de muchas situaciones de enojo y stress

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: